
Las intensas lluvias provocadas por las borrascas del mes de marzo han tenido un impacto positivo en las reservas hídricas de España, que actualmente se encuentran al 71,2% de su capacidad total, con 39.895 hectómetros cúbicos almacenados. Esta cifra refleja una notable mejora con respecto a los niveles previos.
En la cuenca del Duero, la situación es aún más alentadora, alcanzando el 79,9% de su capacidad. Este año, los embalses del Duero almacenan 6.071 hectómetros cúbicos, una cifra ligeramente inferior a los 6.117 hectómetros cúbicos del año pasado, pero todavía superior a la media de los últimos 10 años, que se sitúa en 5.326 hectómetros cúbicos.
Estos niveles de agua son un respiro para la región, que ha experimentado periodos de sequía en los últimos años. Aunque las lluvias de marzo han mejorado la situación, las autoridades siguen recomendando un uso responsable de los recursos hídricos.
Este aumento en las reservas hídricas es una buena noticia para los habitantes de la zona, y ofrece un panorama más optimista para el suministro de agua durante los próximos meses.