
Este martes, 18 de marzo, el Pleno del Congreso de los Diputados examinará una proposición de ley del PSOE que plantea una drástica reducción de la tasa máxima de alcohol permitida al volante, pasando de los 0,5 gramos por litro de sangre actuales a 0,2. Esta medida, que tiene como objetivo aumentar la seguridad vial y reducir los accidentes de tráfico, pondría a España en la lista de los países con las limitaciones más estrictas en cuanto al consumo de alcohol al volante. Con este cambio, España se sumaría a un cuarteto de naciones que ya han establecido el límite de 0,2 gramos, formado por Estonia, Noruega, Polonia y Suecia.
La proposición de ley responde a la creciente preocupación por los accidentes viales causados por el consumo de alcohol y drogas al volante. En la exposición de motivos, el PSOE menciona que varios organismos internacionales, así como los informes del Instituto Nacional de Toxicología, respaldan esta iniciativa, citando que un porcentaje significativo de conductores fallecidos en accidentes presentaban alcohol en sangre.
Los riesgos del alcohol al volante según la DGT
De acuerdo con la DGT, con una tasa de 0,5 gramos por litro de sangre, el riesgo de sufrir un accidente se duplica, y a 0,8 gramos, el riesgo aumenta hasta cinco veces. Esta medida también tiene en cuenta las estadísticas que revelan que el 33% de los conductores fallecidos en accidentes y el 29% de los peatones atropellados daban positivo en alcohol.
La propuesta de ley ya obtuvo apoyo en una proposición no de ley con 175 votos a favor y 33 en contra, lo que aumenta la previsibilidad de que esta nueva ley sea aprobada en el Congreso. Una vez superada la toma en consideración, se pasará a la fase de debate de enmiendas y análisis por parte de los diferentes grupos parlamentarios.
¿Qué implica una tasa de 0,2 gramos?
El PSOE propone que la nueva tasa de 0,2 gramos se aplique a todos los conductores, sin distinción entre noveles y profesionales, eliminando las actuales diferencias en los límites permitidos. Según los cálculos de la DGT, con una tasa de 0,2 gramos, sería prácticamente imposible consumir bebidas alcohólicas sin superar el límite, dado que factores como el peso, el tipo de bebida y el tiempo de ingesta influyen directamente en los resultados de la alcoholemia.
Por ejemplo, un hombre con un peso de entre 75 y 85 kilos que consuma un vaso de vino de 150 ml podría superar el límite permitido, alcanzando una tasa de alcohol en sangre de entre 0,22 y 0,30 gramos. En el caso de una mujer que pese entre 55 y 65 kilos, esa misma cantidad de vino podría llevarla a registrar entre 0,35 y 0,50 gramos de alcohol por litro de sangre. Esta reducción de la tasa de alcohol al volante busca reducir la siniestralidad y aumentar la seguridad en las carreteras de España, un paso importante para proteger la vida de todos los usuarios de la vía.
